Duelo


Al hablar del duelo me gusta remitirme a su origen proveniente del latín duellum, que significa enfrentamiento o combate entre dos contendientes. Psicológicamente hablando, lo voy a definir como el proceso mediante el cual comprendemos un cambio que sucede en nuestra vida, enfrentándonos ante una nueva realidad; es decir que es mediante el duelo como podemos dar el paso de lo anterior a lo presente.


Puede ser desencadenado por diversos motivos: ruptura de relaciones, perdida del trabajo, muerte de un ser querido, mudanza, enfermedades, entre otros. Estos cambios pueden ocurrir en nuestra vida de diferentes maneras: planeados, inesperados, deseados, repentinos, dolorosos, necesarios etc.


Un duelo es un proceso, es la transición entre la vida como la conocíamos hacía el momento actual, nos permite realizar una actualización del presente y una adaptación emocional al mismo.


Elisabeth Kübler-Ross es la psiquiatra que planteó uno de los modelos más reconocidos del proceso del duelo, exponiendo que durante éste las personas atraviesan 5 etapas: la negación, la ira, la negociación, la depresión y la aceptación. El modelo Kübler-Ross fue publicado por primera vez en su libro On death and dying en 1986, luego de que la autora realizara su trabajo de investigación con pacientes terminales en la universidad de Chicago.


Posteriormente, la autora añadió que estas etapas no ocurren de manera lineal ni rígida, afirmación que logro comprobar tanto en mis procesos personales como en el acompañamiento de personas que están elaborando duelos. Mencionada esta aclaración, exploremos entonces las etapas de un duelo:


1. Negación

Es la reacción más común ante la reciente perdida, sobretodo en el momento cuando se recibe la noticia, se trata de un estado de rechazo de la realidad, incredulidad y desconcierto; viene acompañada de sensación sorpresa, shock, embotamiento. Es clave no permanecer tanto tiempo en esta etapa para poder darle continuidad al proceso del duelo.


2. Ira

Aparece generalmente cuando no logramos seguir negando la realidad y nos enfrentamos por primera vez al cambio. En esta etapa se experimenta enojo, frustración, impotencia y se tiende a buscar los factores o las personas “culpables” de la vivencia que se está atravesando. En esta etapa es importante lograr exteriorizar la ira para seguir avanzando en el proceso de superación.


3. Negociación

En esta etapa la persona está conectada con la esperanza de que las cosas no cambien, que todo siga igual a como está, intentando implementar diferentes opciones y herramientas que puedan influir de manera positiva en la situación. Se manifiesta el deseo de regresar al momento antes de que se produjera el cambio, intentando con esto evitar el dolor.


4. Depresión

Esta etapa es el inicio de la aceptación definitiva de la realidad, es aquí donde empezamos a asumir el cambio y con éste a experimentar tristeza profunda, desesperanza, falta de motivación, sensación de vacío dolor, impotencia y necesidad de aislarnos socialmente. Es importante en esta fase comprender que para lograr la adaptación emocional a la nueva situación es debemos naturalizar el sentimiento de tristeza.


5. Aceptación

Es la ultima fase del proceso de duelo, esta llega con una sensación de calma ligada a la comprensión de los cambios y perdidas como eventos naturales de la vida. Comprendemos que existen variables inevitables, realizamos reflexiones alrededor de nuestra vida y encontramos mecanismos para afrontar la vida con las nuevas condiciones de nuestro presente.


Es necesario que atravesemos por este proceso para poder continuar con nuestra vida, realizando el cierre, rescatando el aprendizaje y reagrupando la energía en el momento presente. Ocurre entonces aquí un encuentro entre la vida como la veníamos comprendiendo y los nuevos retos que acarrean los cambios.




Anexo:

La comprensión del duelo desde la psicología humanista: file:///Users/veronicareyes/Downloads/RevistaPsyconex-UdeA.pdf

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