Límites.



Un límite se puede definir como una frontera física, emocional o psicológica, que establecemos a partir de nuestra experiencia y lo que consideramos: justo, cómodo, suficiente y necesario, entre nosotrxs mismxs y el entorno. Entonces no se trata, exclusivamente, de un punto concreto en el espacio, sino la frontera donde ocurre el encuentro con lo demás.


Debemos considerar que todas las personas tenemos diferentes historias de vida y significados de estos conceptos, y por ende, existe una gran variedad lo que se percibe como un límite. Así pues, lo que para una persona es un límite justo, a otra le puede parecer un límite laxo; Ignorar estas diferencias puede generar desencuentros con nuestro entorno y con los demás.


“La creación del yo es un proceso de reconocimiento de los límites en el contacto que el organismo realiza con el entorno” Carabelli


“El contacto con nosotros mismos o con el mundo implica responsabilidad. La responsabilidad no es solo la respuesta hábil ante lo que ocurre en la relación organismo-ambiente, sino como la disposición consciente al darnos cuenta de la interacción que hacemos en todo acto relacionado con el mundo. La responsabilidad es la conciencia de que por estar vivos, interferimos con el ambiente.” De Lucca (2010)


En este orden de ideas el contacto puede ocurrir en tres instancias:


Externo: organismo con el mundo.

Interno: organismo con sus sensaciones internas (físico, emocional)

Intermedio: organismo con su fantasía (percepción del mundo)


El contacto es la manera que tenemos para sobrevivir y para crecer, si no ocurre intercambio, no podemos satisfacer las necesidades. Identificar la manera cómo un organismo está contactando con su realidad es un fundamental en la psicoterapia Gestalt, pues es aquí donde podemos evidenciar si estamos viviendo o evitando nuestra realidad; las formas para romper o cortar la energía que nos permite recorrer todo un ciclo hasta la satisfacción de la necesidad, se conocen desde la Gestalt como: los mecanismos de evitación del contacto.



¿Entonces qué es un límite sano?


Un límite saludable, contrario a lo que se cree, no es rígido, se trata de una frontera flexible, un límite en movimiento que se amplía o encoge de acuerdo a las necesidad y a la situación. Es responsabilidad de cada organismo elegir con qué y de qué manera tomar contacto,


Tenemos un límite más chico/permeable, cuando admitimos que nuestro entorno nos invada, estamos en exposición, entonces podemos ser vulnerables y realizar intercambios con nuestro entorno. De igual manera podemos establecer un límite más amplio/hermético, creando a nuestro alrededor un espacio más definido para cerrarnos al entorno; definiendo nuestro límite personal logramos: diferenciarnos, reconocernos, defendernos, aislarnos, refugiarnos, etc.


En definitiva, establecer un limite sano implica realizar un lectura consciente de lo que está ocurriendo a mi alrededor, lo que necesito y cómo me planto ante dicha necesidad para resolverla.






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