La vida en el tiempo de los likes.




En este punto podemos decir que está “necesidad de estar conectado” no discrimina edades, ya todas las generaciones son parte de este fenómeno. Todos estamos inmersos en el mundo de las redes sociales, el que aun tenga duda mire a su alrededor y vea cuántas personas tienen la mirada perdida en el celular rodando por redes como Instagram, Facebook, YouTube, Twitter o en algún chat.



No se puede desconocer que el internet es la herramienta clave en el mundo de las comunicaciones; yo misma la utilizo para trabajar, comprar, comunicarme, etc. Sin embargo, es importante tener en cuenta que es el uso que le demos a ésta lo que determinara su lugar en nuestra vida.


Como los seres sociales que somos, tenemos necesidades de afiliación y de pertenencia, deseamos establecer relaciones de reciprocidad y cooperación con otras personas. Según McDougall (1908), estas necesidades son de corte instintivo, es decir, tenemos una tendencia al gregarismo (agruparnos), a conformar comunidades y así mediante la distribución de las tareas garantizar la supervivencia. El contacto con los demás es necesario pues permite:

  • El intercambio y la discusión de creencias, ideas y habilidades.

  • Recibir apoyo social y aprobación.

  • Desarrollar identidad y sentido de pertenencia.


A las redes sociales, se les ha otorgado socialmente parte del valor atencional y de reconocimiento que todas las personas necesitamos para “sentirnos validados y aceptados”, es por esto que la cantidad de likes o seguidores puede generar la sensación de bienestar y afecto proveniente de los demás. Así entonces las redes sociales han ido forjando una supuesta idea de cómo nos debiéramos ver, con quién nos deberíamos relacionar y qué estilo de vida deberíamos llevar.


A partir de esta idealizacción surgen las complicaciones como: baja autoestima, celos, problemas de relacionamiento, inferioridad, ansiedad, entre otras. En el estudio realizado por Campaign a jóvenes entre los 18 y 24 años, se descubrió que éstos están renunciando a las redes sociales (‘social media detox’) porque les generan infelicidad. Los principales motivos por los cuales los estos jóvenes decidieron retirarse o tomar un descanso de las redes sociales son:

  • Mucha negatividad circulando.

  • Sentimientos negativos acerca de sí mismos.

  • Sentían demasiada presión por conseguir atención.

  • Gastaban demasiado tiempo en redes.

  • Perdida de la privacidad.


Es fundamental evaluar qué deseamos encontrar en las redes sociales, qué impacto están teniendo en nosotros y para qué necesitamos publicar o seguir cierta información.


Tips para hacer un uso más responsable y sano de las redes:

  1. Tener en cuenta que aunque las personas quieran compartir aspectos positivos de su vida, esto no significa que tengan vidas perfectas.

  2. Verificar que la información distribuida sea real antes de creer en ella o compartirla.

  3. Identificar el sentir/valor de seguir ciertos perfiles.

  4. Realizar una limpieza de aquellas fuentes que nos producen sensaciones desagradables.

  5. Alejarse de contenido violento, agresivo o repulsivo.

  6. Responsabilizarnos del contenido que consumimos en internet.

  7. Buscar contenido que promueva el bienestar.

198 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo