Lo que entendí al viajar

Actualizado: 11 de oct de 2018



Como parte de este proyecto, siento ganas de comentarles un poco de mi proceso personal. Para mí haber estudiado psicología y psicoterapia Gestalt no se trata de ese tramite del diploma que me permite tener una profesión, ganar dinero para poder pagar cuentas y tomar vacaciones. Sobretodo cuando estudié Gestalt comprendí que más que un ejercicio académico, es mi estilo de vida, como comprendo las cosas, como quiero vivir.


Para esta entrada elegí postear un mail muy especial que escribí en el 2012. Ahora que han pasado 6 años de esto, y me encuentro en medio de otro viaje, lo quise rescatar. En ese momento fue un mensaje para unas personas cercanas, ahora lo quiero compartir aquí.


En Cali, cuando cursé el pre-grado, conocí una gran amiga uruguaya y prometí ir a conocer su país cuando me graduara de la universidad; así que en este mail, compilo algunas ideas que tuve durante ese viaje.


Asunto del mail: después del viaje

Fecha: mayo 2012


Hace algunos meses recibí un email de una amiga que estaba haciendo un viaje por México, en el que describía unas claridades que en ese momento me eran ajenas, pero siendo honesta me dieron ganas de salir a buscarlas. Evidentemente, este email es para muchas personas pero en especial para vos por recibirlo (esto también lo leí en el de ella).


El caso es que me fui casi 2 meses, lejos de casa y hacía adentro mío. Me di cuenta de varias cosas: unas básicas, unas obvias (que no veía con claridad) y unas fundamentales que siempre estuvieron. Si te sirven estaría genial, si no, también porque escribirlo me ayuda a organizarme.


1. Me di cuenta: que a donde quiera que viaje siempre voy a encontrar algo tuyo y algo mío, es decir, que somos de todas partes, somos del mundo. Ésta suena rarito, pero desde la ciencia, la física y hasta desde lo espiritual es muy básica: estamos hechos de lo mismo, somos uno.


2. Aprendí que necesitamos poco: de ésta me di cuenta en Cabo Polonio, Uruguay (https://bit.ly/2NHvqgs) -población de 90 personas, con energía solar, aguas lluvia, casitas de colores y creo que 3ra reserva natural de lobos marinos en el mundo. Fui en otoño, así que encontrarme con otra persona era todo un acontecimiento, por eso siempre nos saludábamos. Creo que en ese lugar el tiempo va mas despacio, bajé como 3 cambios, aprendí a "mutar" -término uruguayo que significa estar contemplando- es algo como meditar, sin ser tan elaborado, quedarse mirando algo por un buen rato, sin apuro, sin pensar en nada más fuera de lo que está ahí. Esa noche vi 9 estrellas fugaces, pedí por todos, vamos a estar bien.


3. Recordé la frase: "Ningún hombre puede bañarse dos veces en el mismo río" -Heráclito. Es obvio que se puede volver al lugar, pero las condiciones habrán cambiado porque el agua no deja de correr. Fácil y casi un cliché, disfrutar de cada momento y de cada persona, porque son instantes que no volverán, al menos no de la manera como están ocurriendo ahora mismo. Observar, respirar, abrazar. Atesorar sin cargar demasiado para poder hacer lo mismo en el siguiente encuentro.


4. Amar sin medida: -está la aprendí en Cali- pero me la llevé por todas partes, me di cuenta que cuando actúo desde ahí, parece que me llevo mejor con las personas, que no me tengo que defender y que maravillosamente me entienden.


Por último, y agradeciéndote por no haberte aburrido del montón de letras. De esta estoy completamente convencida, vamos a ver sí sale tan linda cómo suena en mi cabeza:


5. Sincronizarse con la vida: es algo así como: escucharte, elegir, y ver cómo el resto de cosas fluyen y se organizan alrededor cuando se está realmente conectado con uno mismo. Es cómo aceptar que estás justo en el lugar donde tenés que estar, dejas de pelear con tu presente. Yo siempre he creído que al futuro hay que ayudarle, que se trata de un conjunto de elecciones, de esfuerzo pero no de sacrificio esclavizante. La vida te premia porque has elegido caminos que te llevaron hasta ahí, todo lo bueno que nos pasa lo merecemos y todo lo que no, nos ayuda a evolucionar.


Estos momentos donde quizás sueno media hippie me gusta disfrutarlos y compartirlos, ésta fue una elección más, decidí compartir mi bienestar con vos y eso seguramente porque te quiero.


Ese viaje fue muy importante para mí. Seis meses luego del viaje me mudé a Uruguay y empecé la formación como psicoterapeuta Gestalt ( Aquí: https://www.gestaltdepuertasabiertas.com/). Viví 3 años y medio en ese querido país y regresé por otros aprendizajes que tuve al estar lejos. Viajar es gran parte de mi vida, viajo por gusto, viajo por trabajo, viajo para visitar a mis seres queridos. Me muevo cada que puedo, aprendo, disfruto, extraño y vuelvo a planear todo de nuevo.

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© 2011 / Verónica Reyes / Bogotá, Colombia