Mitos sobre la terapia psicológica

Actualizado: 6 de abr de 2018



1. Ir al psicólogo es para “locos”.

Debido a un gran componente cultural, estamos dictaminados a no expresar nuestras emociones y nuestros pensamientos, especialmente cuando éstos pueden generar un malestar. Lo cierto es que todos atravesamos momentos desafiantes en nuestra vida y algunas veces no sabemos cómo sobreponernos, pues las herramientas que hemos venido utilizando no ayudan a resolver esta situación en particular. Reconocer la necesidad de crecimiento y transformación es un acto de valentía porque demanda una exploración de nuestro ser para ajustarnos de manera más adecuada a lo que estamos experimentando, y así vivir con mayor plenitud.


2. Todos los psicólogos son iguales.

Así como todas las personas somos diferentes y no nos la vamos -necesariamente- bien con todas a la que conocemos, no todos los psicólogos tienen la misma modalidad de trabajo. Dentro de la psicología, existen diferentes teorías para aproximarse al entendimiento del ser, es decir, cada terapeuta cuenta con una especialidad particular y desde ésta aborda las necesidades que trae cada proceso. Encontrar un terapeuta con quien logremos sentirnos: respetados, escuchados y en confianza, es requisito para empezar un proceso terapéutico.


3. La psicoterapia es un espacio donde recibes consejos.

La psicoterapia es un espacio de descarga y encuentro personal que permite desde un lugar de serenidad y empoderamiento, tomar la decisión que cada persona considere más adecuada y valiosa para tu vida.

Todas las personas somos libres de tomar nuestras propias decisiones y nadie tiene derecho de coartar esta libertad. El único momento de la terapia psicológica donde el terapeuta debe ponerse por encima de tu libre elección, es cuando dicha decisión atente contra tu vida o la de algún tercero.


4. El psicólogo es distante.

El psicólogo es un ser humano. Tiene anhelos, problemas, capacidad de reflexión y ganas de servir a los demás. Desde la Terapia Gestalt, se plantea que es el vinculo terapéutico, es decir, lo que se crea en el encuentro entre paciente y terapeuta, lo que va a permitir el fluir del proceso y la potenciación del bienestar. Sentir empatía es clave para que este vinculo sea genuino. En el proceso de sanación tanto el terapeuta como el paciente crecen.


5. Los psicólogos tienen más problemas que los demás.

Problemas tenemos todos” y es fundamental reconocerlos para poder trabajar en ellos. Como psicólogos, debemos estar comprometidos constantemente en nuestro desarrollo personal, no solo en psicoterapia, sino en un espacio que se conoce como supervisión donde, con ayuda de otros colegas, repasamos, cuestionamos, discutimos casos (manteniendo la confidencialidad) y nos preguntamos cómo nos sentimos trabajando en éstos.

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© 2011 / Verónica Reyes / Bogotá, Colombia